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jueves, 25 de noviembre de 2010

Viva Chile: concientizar hacia adentro, posicionar hacia afuera

Mucho se habla acerca de la Marca País, sin embargo no siempre las estrategias para desarrollarla son acertadas.
Por lo general, cuando se enfoca este tipo de proyectos, la tendencia apunta a desarrollar acciones grandielocuentes, cargadas de una emotividad sobreactuada que rara vez superan la barrera del tiempo: impactan en el momento y luego se diluyen.
De este modo, esas estrategias terminan privilegiando la incorporación de fans de la marca, por sobre la razón práctica que determina por y para qué se construye una marca país.
Chile ha dado una nueva muestra de visión estratégica y de planificación. Con una estructura narrativa ágil (más allá de que podamos discutir algunas de las aseveraciones que allí se realizan) pone de manifiesto a través de un video institucional de la marca Viva Chile Packaging, que la construcción de marca se basa en definir claramente los objetivos a alcanzar y a qué público se va a dirigir.
Utilizando una estructura viral de comunicación, que recurre al pack de productos que exportan como si se tratara de una red digital que llega a cada usuario en su hogar de forma personal, este emprendimiento intenta tanto concientizar hacia adentro (comprometiendo a todos los productores y alineándolos tras el objetivo) como posicionar hacia afuera (asociando la marca al origen de los productos y resaltando los valores de ese origen como fuente de valor).
Este proyecto, asociado al Comité Marcas Sectoriales, dirigido por el Centro de Envases y Embalajes de Chile, CENEM, busca posicionar la imagen país de Chile como un mosaico de elementos culturales, informando de forma eficaz a través del material de packaging (cajas, bolsas, envases, etiquetas) y utilizándolo como vías de información.
Creatividad puesta al servicio del posicionamiento. Eficacia comunicacional y construcción de marca que utiliza razón y emoción como ejes, e información y difusión como herramientas.
Los invito a ver este video para que saquen sus conclusiones:


Como complemento, una nota realizada por Televisión Nacional al proyecto de marca sectorial, Viva Chile Packaging el 17 de agosto de 2010.

martes, 26 de octubre de 2010

El caso GAP: cuando la gente tiene el poder

En mis últimas conferencias sobre Oxitobrands he incluido el caso GAP como un claro ejemplo de hasta qué punto las personas (consumidores o simplemente adherentes) intervienen de forma activa en la construcción de una marca.

El diario La Nación (Argentina) en su edición de hoy, publica una nota de Alberto Borrini refiriéndose al mismo tema, e incluyendo las opiniones de Ronald Shakespear y Joan Costa sobre el tema.

Aquí la nota completa:

El caso Gap y el desafío que plantean los cambios de logo

Cambiar la imagen de una marca resulta peligroso para empresas con mucha historia.

El diseño gráfico, una de las herramientas de la moderna comunicación institucional y corporativa, acaba de protagonizar un suceso con muy pocos antecedentes en su historia reciente.

La afamada marca de indumentaria norteamericana Gap modificó, con el propósito de actualizarlo, el conocido logo que la identifica en sus prendas y avisos, lo que desató una verdadera marea de inflamadas protestas de sus fanáticos, que encontró un amplio cauce en las redes sociales.

El rechazo adquirió rápidamente tal magnitud que la firma se vio obligada a comunicar, tan sólo una semana después, que dejaba sin efecto el cambio y volvía al símbolo de siempre. Mark Hansen, presidente de Gap, dijo: "Hemos estado escuchando y viendo todos los comentarios, y constatamos la pasión que sienten por nuestro logo, razón por la cual atendimos su deseo de volver al símbolo tradicional".

El insólito hecho dejó en claro, al menos, dos vertientes del diseño gráfico: la principal, cómo puede un diseño logrado y aceptado calar en el entorno emotivo del público, algo que el rechazo del nuevo símbolo de Gap permitió comprobar en toda su magnitud, y también cómo un minúsculo espacio comunicacional puede producir reacciones pasionales que no se dan en otros aspectos más esenciales de la realidad sociopolítica.

El logotipo, isotipo o isologo, según sea el caso, desde siempre ha sido uno de los aspectos más efectivos y a la vez más discutibles del diseño gráfico aplicado a la empresa. He escuchado a famosos especialistas cuestionar airadamente la importancia que se le asigna y, sobre todo, el hecho, bastante común, de juzgarlo independientemente de otros elementos que en conjunto conforman la imagen pública o la reputación de la compañía involucrada.

Una vez acalladas las protestas de los consumidores, el fracaso del cambio decidido por Gap hizo brotar viejas susceptibilidades y cuestionamientos entre los diseñadores y especialistas.

"Hay mucha irracionalidad en el diseño de marcas", opinó el consultor, catedrático y escritor catalán Joan Costa, autor de la primera Enciclopedia del diseño . "En efecto, Gap no tenía necesidad de cambiar. El verdadero problema consiste en ver las cosas fuera de contexto, como unidades aisladas o elementos autónomos", añadió.

El caso Siemens

Costa afirmó: "No se puede considerar una marca solamente como elemento gráfico. Está el ejemplo de Siemens, firma que debió tomar una decisión parecida referida a la vigencia de su logo y decidió, finalmente, no gastar un peso en un nuevo diseño e invertir el dinero en la innovación de los productos y el cambio de estilo de la publicidad".

Sucedió a principios de los 90, según apunta Miguel Ritter, ex directivo de comunicaciones de la firma alemana hasta hace unos años. "El avance del proceso de globalización sembró la duda acerca de si el logo de Siemens, creado en 1973, seguía estando vigente y comprensible, ante las nuevas circunstancias de los mercados."

Finalmente, Siemens contrató en 1991 a una consultora norteamericana que, luego de una prolija investigación, recomendó alterar lo menos posible el logo existente y, en cambio, darle un color que sintonizara con los adelantos tecnológicos.

Es lo que hacen la mayoría de las empresas. Resulta prácticamente imposible a un profano encontrar cambios en símbolos tan antiguos, populares y exitosos como los de Ford, Coca-Cola, Quilmes o Kodak, por ejemplo; sin embargo, vienen registrando ligeros retoques desde hace décadas. Cambiarlos de golpe, como pretendió hacerlo Gap, pondría en peligro un sistema de identificación consagrado por el tiempo y que se ha hecho un lugar en la mente y los sentidos de los consumidores.

Las arrugas de Ana Magnani

"El nuevo logo de Gap no es ni feo ni lindo. Es otro", opina Ronald Shakespear, una autoridad en el tema, que ha creado cientos de logos y símbolos para empresas de la más variada índole. "La innovación marcaria no siempre es saludable. Ana Magnani dijo alguna vez: "No toquen una sola de mis arrugas. Me costaron una vida", ejemplificó.

"Más allá de las razones estratégicas, la marca Gap está afectivamente vinculada con sus audiencias, razón por la cual el cambio ha producido tanto ruido que la empresa decidió volver al logo anterior", prosigue Shakespear. "Las marcas no son. Están siendo. Y penetrar en el mercado exige tiempo y trabajo", concluye.

LA VISIÓN DE DOS ESPECIALISTAS

JOAN COSTA / Consultor y catedrático

"Hay mucha irracionalidad en el diseño de marcas. Gap no tenía necesidad de cambiar. El verdadero problema consiste en ver las cosas fuera de contexto, como unidades aisladas "

RONALD SHAKESPEAR / Especialista en diseño

"El nuevo logo de Gap no es ni feo ni lindo; es otro. Más allá de las razones estratégicas, la marca está afectivamente vinculada con sus audiencias, por eso el cambio hizo tanto ruido "

domingo, 24 de octubre de 2010

Apple, una oxitobrand

El fenómeno Apple es para muchos inexplicable. Cómo un producto puede alcanzar un nivel tan alto de vinculación emocional con su audiencia?
Las personas son la marca, y construyen valor. El poder de la gente, es el poder de las marcas.
Según la edición de julio 2010 de la revista Forbes, Apple es la marca más valiosa, encabezando el top 50. Cuánto vale? Nada menos que 57 mil 400 millones de dólares. Mucho más que amor para la empresa, mucho más que una marca para la gente. Tal vez el siguiente video ayude a entender, en parte, este fenómeno.